sábado, 29 de junio de 2013

No miento

No miento

con tinta
     tontamente
intento contarte 
     tanto cuento
retenerte
tenerte atenta
contener tu llanto
detener tu aliento

contento te canto
¡cuánto encanto!
cuánto quererte
     que entre tanto no verte
tan fuerte te siento

¡vente!
siente el viento
     constante 
     renuente
su cántico abierto
pregona mi muerte:
     mirarte danzante
     sobre mi cuerpo inerte

martes, 25 de junio de 2013

Deshoras

Los horarios del mundo tienen que estar mal estructurados.

¿Cómo es posible que en este momento, cumbre de la media noche, cualquier ruido: el rumor de los trailers, los incansables perros, la música de Milton, ahuyente el sueño mío como el mínimo disturbio ahuyenta los pájaros de los mezquites?

¿Cómo puede ser que, justo cuando mi día supone empezar, mi sueño está en el clímax y la cama es tan acogedora como tu abrazo?

¿Cómo puedo concebir entonce que, a las tres de la tarde, cuando (de copiloto) regreso de haber trabajado y teniendo tremenda hambre, ni ésta ni el ruido de la música más estridente ni los brincos y movimientos del vehículo ni la incomodísima posición ni mi cuello de badajo ni nada en este mundo es capaz de frustrar mi sueño?

Además, debiera considerarse el tiempo de madrugada (o a cualquier hora) que uno le dedica al amor. No toda la noche es para dormir: también están las pláticas nocturnas en jardines con parotas, y la salsa y el rock.

Las horas de sueño deben ser redefinidas ¡urgentemente!:

Una nueva Ley General del Trabajo, donde se establezca que los horarios laborales deben adaptarse  al sueño de los trabajadores. Si se tiene sueño, ¡que se duerma! Así de sencillo. Así mismo, la obligatoria y unánime prohibición de los despertadores.

Porque un pueblo con suficiente tiempo para dormir y para amar, es un pueblo feliz.

23 de Junio 2013. (Medianoche)

Sombra

                                             "¿Qué quiere de nosotros nuestra sombra?"
                                           Silvio Rodríguez 
Mi sombra... siempre acechante, siempre a la espera de no se qué cosa. Forma basada en mi forma; sin embargo, siempre deforme; a veces mutilada por las ramas de otra sombra mayor, a veces ausente caída la noche, caduca la luna, traída de golpe por un farol titilante, por el foco amarillento de una casa despierta. Cuando me acuesto, nos hacemos uno, y ella se vuelve lo más fiel a mí, como un perfecto reflejo conciliado.
A pleno sol, a luz de claridad, se nos reserva un molde personal de oscuridad. Podrá uno ser como quiera allí donde el día disipa la sombra, pero la ausencia de sombra es igual para todos: personas, objetos, árboles y perros. La sombra: ésa si es única, inexorable, eterna, confinada a nuestra silueta y contorno, dependiente por completo de nosotros.
¿Quién, que no conoce su sombra, pretende conocerse a sí mismo?

Diez por ciento

"Todo puede ser tan peligrosamente leve, como la nieve en la bola de nieve".
                                                                                                Jorge Drexler

Es de no creerse, de lamentarse resignadamente que tan sólo un diez por ciento me impida ser todo agua: omnipresente, esencial, austera y frugal agua. Tan cerca estoy de deshacerme ahora, así, sobre ti, y hacerme uno con tu humedad, bañarte toda y que me bebas sedienta: tragos y tragos de mí bajando por tu entraña, entre ese diez por ciento tuyo de impenetrabilidad que nos priva de un acto totalitario de amor: la gota en el mar, la cascada en el río, "el agua en el agua" (citando a un viejo amigo).

21 de Junio 2013

Sospecho

Dime, mujer, ¿qué es lo que has hecho?
pues ahora doy drásticamente por hecho
lo mucho que adoro tu inocente acecho
y sentir sobre la viva flor de mi pecho
tu arado, tu rastra y tu tierno barbecho

no importa cuan largo se extienda ese trecho
que me ha de llevar a tu incierto lecho
y pienso, a propósito, ¿de qué estará hecho?
¿acaso de arena, de seda o de helecho?
¿una esponja en el piso, un colchón maltrecho?

¡Benditos sean todos los días sin provecho
en los que tú siembras lo que yo cosecho!

Por ese sendero profundo y estrecho
daré con la vida. No afirmo: sospecho.

Al hermoso Colibrí

22 de Junio 2013

domingo, 26 de mayo de 2013

Delirios nocturnantes: memoria de Colibrí

Se aproxima el alba y tú mueres de sueño; 
yo soy tan feliz y tan libre de decirme 
que te puedo amar aunque no tenga idea de lo que espero, 
de lo que pueda llegar o durar esto. 

"Hagamos un trato" yo me voy hasta que tú estés durmiendo.

Aceptaste. Acepté.

Creí, y hasta hoy sigo creyendo, que fingiste los primeros sueños y bostezos 
para no alargar mi tiempo. 

Entre delirios y pequeños e infantiles besos, has dicho: 

A mi no me engañas, sí me quieres aunque sea poquito.

¡Cuanta ternura y picardía me transmitiste al decir eso!

¿Y qué pensabas... que mi amor ocultaba? 
¿Qué clase de estrategia es ésa para hacerme decir que te quiero? 

Y ahora te siento y sé 
que no dudas ni tantito que te quiero, 
que te sientes amado, 
que sabes que adoro escuchar tus cuentos...

¿Verdad que lo sabes?



Colibrí
[Una noche sin fecha, sin tiempo]

martes, 21 de mayo de 2013

Amor de lluvia

¿Por qué será que llueve?

          es decir

¿por qué la lluvia un día 
               sin más
     cae sobre la tierra
     se vierte por igual
          indiscriminadamente?

dudo que la lluvia escoja beneficiarios
          o víctimas

no creo que sea realmente consciente
     de la vida que otorga 
          o que quita

no creo que juegue a ser Dios

     ni que pondere las consecuencias 
          de su advenimiento

     que se detenga a escuchar 
          el canto de las cigarras y los sapos
                    agradecidos

          o el llanto de los pueblos destruidos 
                                                               [a su paso

          o las quejas del abochornado perro 
                    que mira llover 
                              bajo techo
                                        aburridísimo

          o el soprano maldecir del mosquito 
                    fusilado por sus gotas

dudo que exija regalías 
     por cada tonelada de maíz y sorgo
o que pague los daños provocados 
     por los catastróficos días de monzón

y si acaso se detuviera 
     a gozar de los festines
que las costumbres del hombre 
     hacen en su honor
               clamando su merced
               añorando su visita
               adulando con hipocresía
                    para verse favorecidos
sería tan sólo para reírse 
                                 de su ingenuidad

Yo creo en cambio
     que si la lluvia cae
es sencillamente
     porque no puede contenerse

la lluvia brinda 
          involuntariamente
da porque puede
      porque su naturaleza es tal

y sin pensar en el bien o mal 
     que pueda causar
               se manifiesta
               se expresa
                    no se reprime
               explota libre en estallidos 
                                       [y relámpagos
                    o a veces sólo moja serenamente
               fiel a su estado de ánimo

jamás pretende dar 
     lo que no tiene

simplemente no puede

la lluvia
          aclamada y maldecida
                    es sin embargo
          inmutable y total

Te amo
          mujer
con un amor de lluvia.




A Colibrí
21 de Mayo 2013